Introducción.

La actividad económica de una empresa consiste en satisfacer las necesidades que demanda  la sociedad a través de la fabricación y distribución de bienes que las satisface. Para la fabricación de dichos bienes la empresa debe comprar unas materias primas, transformar estas materias primas mediante tecnología en los productos deseados y distribuirlos cerca del cliente para su venta.

En este proceso cíclico pueden distinguirse tres fases:

a)      Compra de materias primas.

b)      Transformación mediante la aplicación de tecnología.

c)      Venta de productos.

Fruto de esas tres fases el empresario obtendrá un beneficio siempre que los ingresos de la venta de sus productos superen los gastos de sus materias primas más la parte correspondiente de las inversiones realizadas para su transformación.

La transformación de las materias primas en productos se consigue mediante la inversión en almacenes, maquinaria, elementos de transporte, equipos de oficina, etc. Es decir, elementos que permanecen en la empresa durante varios años, y que van perdiendo valor con el tiempo, mientras que las materias primas y los productos desaparecen periódica y cíclicamente.

Al conjunto de estos elementos valorados en unidades monetarias y que son propiedad de la empresa se denomina patrimonio.