NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ] Texto de los Evangelios Concordados Índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX
Nota 38
¿Quién es esa mujer pecadora?. Es esta una de las clásicas cuestiones, que los comentaristas intentan resolver, aunque hay que reconocer que es imposible una respuesta segura.
En los Evangelios se nos habla de tres mujeres, a las que frecuentemente se las denomina como las tres Marías (aunque el nombre de esta mujer pecadora no consta en el Evangelio). En este capítulo de San Lucas, se habla tan sólo de una mujer pecadora, pero en otros pasajes se menciona a María hermana de Marta, en otros a María Magdalena. ¿Son realmente tres mujeres distintas?
Orígenes y otros comentaristas creen que, efectivamente estos tres nombres corresponden a tres personas diferentes. San Agustín y otros, identifican a la pecadora con María de Betania, hermana de Lázaro, a la que distinguen de María Magdalena. San Gregorio hace de las tres una misma persona. Este criterio es el que ha prevalecido en la Iglesia, y se celebra la fiesta de Santa María Magdalena el día 22 de Julio, como la mujer pecadora, hermana de Marta y Lázaro de Betania, pero suponiendo que debía vivir en Magdala cerca de Tiberíades, donde llevaría una vida libertina.
Claro está que podrían ser personas diferentes, e incluso es probable que tenga razón San Agustín, pero esto no afectaría en absoluto a la narración. Nosotros, que lo que pretendemos es proporcionar materia de contemplación al lector, preferimos optar por la unificación que hemos aceptado, de San Gregorio Magno. Aunque no fuera la misma persona, los hechos narrados tienen el mismo valor para ser meditados. Cuando el texto nos lleve a María de Betania o a la Magdalena, volveremos sobre el tema, pero en todo caso se procurará dejar siempre la cuestión abierta para que cualquiera de las tres hipótesis sea posible.
Dice el Evangelio que la mujer de este capítulo era conocida en la ciudad como pecadora (esto es lo que escandaliza al fariseo), pero probablemente no se trataba de ninguna prostituta. Es creíble que en el ambiente libertino de una ciudad romana de reciente construcción (Tiberíades fue edificada en honor a Tiberio César, y era una ciudad pagana), María fuera conocida por los judíos fieles como una pecadora.
Una antigua costumbre, vigente aún hoy en algunas comunidades de Oriente, permite que cualquier persona pueda entrar en el lugar en que se celebra un banquete. La mujer pudo entrar sin que nadie se lo impidiera. Por otra parte, el que sí omitió los deberes ordinarios de hospitalidad según la costumbre judía, fue el fariseo, como el mismo Cristo lo puso de manifiesto, en contraposición con la actitud de la mujer.
María se acerca a Jesús "por detrás, junto a sus pies". En el dibujo se aprecia perfectamente como es esto posible, pues los comensales comen "a la griega" echados sobre divanes. Esta actitud de María, llorando y perfumando los pies del Señor es la que luego veremos en María de Betania (Jn 12, 1-11), pero es sin duda una ocasión diferente, sea o no la misma persona.
En cualquier caso, el hecho narrado ahora se sitúa en las cercanías del lago, es decir en Galilea, muy lejos de Betania. La pecadora de este capítulo, María Magdalena, o María de Betania, no estaría lejos de la población de Magdala que podemos ver en el mapa, junto a Tiberíades la capital (actualmente Tiberias).