NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ] Texto de los Evangelios Concordados Índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX
Nota 68
Jesús llega a la fiesta de los Tabernáculos. Dice San Juan que era buscado por algunos, y que Jesús llega con sus discípulos, mediada la fiesta. Como había explicado ya el propio San Juan (Jn 7, 2 - 10), Jesús no va con sus paisanos de Cafarnaum, pero sí más tarde con sus discípulos.
En Jerusalén era esperado por muchos, que discutían sobre El. Nótese que sus detractores se extrañan de su conocimiento de la Ley sin haber estudiado. Esto se debe a que dichos estudios estaban efectivamente reglamentados y se realizaban en las Sinagogas (o en el Templo, los que vivían en Jerusalén); los que cursaban estos estudios eran llamados Doctores de la Ley. Algunos de ellos aparecen en los Evangelios, y recordemos que a San Bartolomé, algunos Santos Padres lo consideraban como tal (ver NOTA 18). Jesús naturalmente, el Doctor por Excelencia dice de su doctrina que es del Padre que le ha enviado.
Repetimos a continuación, parte de la descripción de la Fiesta de los Tabernáculos, que se hizo en la NOTA 62, a fin de ambientar nuestra contemplación del pasaje en que nos encontramos.
"La Fiesta de los Tabernáculos, recordaba los cuarenta años que los Judíos vivieron bajo tiendas en el desierto, antes de tomar posesión de la Tierra Prometida. Durante este tiempo, el Santo de los Santos estaba en una tienda grande o Tabernáculo (de ahí el uso de esta palabra, referida hoy al Santísimo Sacramento). De hecho, una vez el Rey David se instaló en Jerusalén, montó de forma estable dicho Tabernáculo en la explanada, en la que Salomón construyó después el primer Templo.
Esta fiesta se celebraba hacia finales de septiembre, coincidiendo con la vendimia y la recolección de las últimas cosechas. Durante los siete días que duraba la solemnidad, muchos habitantes de Jerusalén vivían en cabañas hechas de ramas verdes en las azoteas de sus casas (ver NOTA 30), en los patios, o en las plazas públicas."
"Durante estos días Jerusalén ofrecía el aspecto de una selva verde. Por todas partes se oían cantos de alegría como respuesta a las trompetas que sonaban en las terrazas del Templo. El primer día y el último eran los más solemnes... " (del libro: Historia Sagrada y vida de N.S. Jesucristo, Editorial Bruño)