NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ]    Texto de los Evangelios Concordados    Índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX

Nota 97

      Jesús busca un lugar digno para la institución de la Eucaristía. Envía a Pedro y a Juan, dándoles unas curiosas instrucciones hasta dar con la casa, señalando que la rige "un padre de familia". Esta descripción tan sencilla, merece un estudio algo detenido sobre esta casa, donde se ha de ubicar el Cenáculo.

      Hasta este momento, la estancia de Jesús y los discípulos en Jerusalén ha sido, acampando en el Monte de los Olivos como era habitual entre los galileos que acudían a las celebraciones; o en algunos casos desplazándose hasta Betania para pernoctar en casa de Lázaro. Pero ahora, con la celebración pascual, se va a producir un hecho importantísimo. Va a tener lugar la institución de la Eucaristía, y para ello Jesús quiso una morada digna; y no sólo esto: En este Cenáculo se van a cumplir las Profecías del Antiguo Testamento, porque está situado en la parte más alta de Jerusalén, el Monte Sión, el "Monte Santo" de los Salmos y del Rey David.

      Nuestro Señor, en su Providencia infinita, tenía ya dispuesto desde antiguo que en este monte se consumaría el Sacrificio Eucarístico que precedió al de la Cruz. Para ello la casa que cobijara a Jesús, con sus discípulos (y con María Santísima y las santas mujeres, como se verá) debía tener la dignidad que le correspondía. Pero es que además el Cenáculo será también la Sede de la naciente Iglesia. Así se desprende del texto de los Hechos de los Apóstoles. Ya no acamparán más en el Monte de los Olivos, ni se desplazarán de un lado a otro como hasta ahora. Los propietarios de este Cenáculo (de la casa donde está), sin duda van a formar parte también de esta Iglesia, y esto estaba previsto por la Providencia. Jesús envía a los dos Apóstoles, a sabiendas de quién es ese padre de familia.

      Lo que podemos deducir del Cenáculo leyendo los Evangelios, y sobre todo en los Hechos, es que se trataba de una "habitación alta". Esto era sólo posible en una casa de alguien bien situado. Se ha querido saber de quién era esta vivienda, que tan fundamental fue y en la que además descendió el Espíritu Santo sobre los Apóstoles y María Santísima, pero no hay hipótesis suficientemente fiables. En (Hech 12, 12), tras la milagrosa liberación de San Pedro de la cárcel, se dice: "... se encaminó a casa de María, madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban congregados en oración ...", ¿Era éste el Cenáculo?¿Quién era este Juan Marcos?¿Se trata del Evangelista?. Algunos comentaristas lo creen así.

      Otra tradición atribuye la casa a José de Arimatea, y tal es también la visión de Sor Ana Catalina Emmerich (ver Bibliografía), que además lo asocia con Nicodemo. Es posible, sobre todo el primero, del que sabemos era rico y además poseía el Sepulcro en que fue enterrado Nuestro Señor. Todo esto son conjeturas, y no afectan en absoluto a la narración, pero siendo posibles, pueden ser una ayuda para la contemplación de la Santa Cena.

      Los Peregrinos de Tierra Santa visitan una estancia, situada en un piso superior, que se supone en el lugar donde estaba el Cenáculo. Esta estancia forma parte de un edificio vetusto, y de dimensiones mucho menores de las que sin duda tenía la verdadera casa. Este edificio está administrado actualmente por las autoridades isrelíes, porque en su planta baja se venera la tumba de David. No hay ninguna evidencia de que dicha tumba sea auténtica, pero al tratarse del Monte Sión, es comprensible dicha veneración. Dice también Sor Ana Catalina Emmerich (recordemos que este libro sirvió para el guión de la película de Mel Gibson) que en su visión mística ve que la casa había servido efectivamente de cuartel de los soldados del Rey David.

      Pero al lado de este conglomerado de construcciones (ver foto aérea del conjunto), se encuentra una Iglesia, denominada de la Dormición de María Santísima. Puesto que dicha muerte (se llama Dormición porque después de enterrada subió al cielo "físicamente", en cuerpo y alma) se cree que se produjo en la casa donde estaba el Cenáculo, debemos pensar que todo era un mismo conjunto arquitectónico. Si volvemos a observar la foto aérea, salta a la vista que se puede trazar con la imaginación un contorno de una casa como la del dibujo de la época (ver figura), que englobaría todo el grupo de edificios. De hecho, en la época de los cruzados ya existía en el lugar una Basílica de estas dimensiones y que fue destruida por los Turcos.

                                                      

                                            Casa señorial de la época                                                                                                                El Cenáculo, hoy                          

                             

                                                                         

                                                                                            El Monte Sión                                                                                                  Vista aérea          La Cumbre del Monte Sión

                                                                                                          

                                        Iglesia de la Dormición

      Si seguimos de nuevo la narración de Sor Ana Catalina, cuya lectura es muy recomendable aunque no tenga el valor de una crónica documentada, veremos que la descripción de las estancias, las personas que sirven, la presencia de la Virgen María y las santas mujeres nos acercan mucho a la composición de lugar que queremos en nuestra contemplación. Esta lectura la seguiremos aconsejando en adelante, puesto que trata expresamente de la Pasión de Cristo, y se inicia en la Santa Cena.