NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ] Texto de los Evangelios Concordados Índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX
Nota 106
Llegan al Huerto de Getsemaní. Esta era una finca situada en la parte más baja del Monte de los Olivos, muy cerca del torrente Cedrón. Como dice el Evangelio era utilizado frecuentemente por Jesús para retirarse con sus discípulos; por esto dice San Juan que: "... Judas, que le entregaba, conocía aquel sitio ..." y por esto fue allí a buscarlo. Recordemos que en la NOTA 71 se habló de una gruta también frecuentada por Jesús cuando pernoctaba en Jerusalén. Getsemaní era también un lugar habitual y, de hecho, también allí se venera una cueva llamada "del prendimiento" a muy poca distancia de los olivos del huerto.
Jesús deja a sus Apóstoles en un lugar y se adelanta "como un tiro de piedra" con Pedro Santiago y Juan; El se avanza un poco más y se pone en Oración. La llamada Gruta del Prendimiento, que ciertamente se encuentra como a un tiro de piedra del lugar, pudo ser perfectamente el sitio en el que se encontraban todos durmiendo, mientras Pedro y los hijos de Zebedeo acompañaron de cerca a Jesús hasta que el sueño les venció.
En Getsemaní hay una iglesia de construcción moderna, denominada "de las Naciones" porque se construyó con donativos internacionales. En ella se venera una roca, de las muchas que afloran en la superficie del lugar, como aquella que recibió el sudor de Sangre de Jesús en oración. Se encuentra junto a un jardín que cuidan los Franciscanos, que contiene varios olivos milenarios. No son contemporáneos de Jesucristo, no es probable que tengan más de mil quinientos años, pero la veneración de los Peregrinos los mira con la misma devoción que si lo fueran. La roca puede haber sido otra, de las que se ven en el exterior, y los olivos no son los mismos, pero el lugar es el mismo con absoluta seguridad y los hechos narrados por el Evangelio ocurrieron allí.
El relato evangélico de la Oración del Huerto es uno de los puntos de meditación más consoladores que ofrece la Vida de Jesús. El sufrimiento de Jesús es incluso misterioso, porque a decir de santos doctores (Enrique Ramière en especial), en el Huerto sufrió en su Naturaleza Divina cuando llegó a asumir nuestro pecado, para redimirnos de él, ofreciéndose como Víctima propiciatoria. Por voluntad divina, El Hijo se sintió rechazado por el Padre, a pesar de que como Dios no podía sufrir.
También sufrió humanamente, ante los terribles padecimientos que le esperaban y que conocía hasta el menor detalle. Tanto sufrió, que llegó a sudar sangre según testimonio de San Lucas. Recordemos que a decir de San Pablo de quien fue colaborador, San Lucas era médico (ver capítulo PRESENTACION).
Dicen los expertos que el sudor de sangre, aunque es muy excepcional, puede darse en casos de angustia muy extrema. Por esto no se duda en calificar de "agonía" al sufrimiento de Jesús en el Huerto de Getsemaní. Gran consuelo para los que en este mundo padecen angustias y ansiedades: "...Venid a Mí todos los que estáis fatigados y agobiados, y Yo os aliviaré..." (Mt 11, 28)
Finalmente es bueno considerar hasta qué punto llegó el sufrimiento humano de Jesús, que incluso le faltó, cuando más lo necesitaba, el apoyo moral de sus tres discípulos escogidos. Por dos veces "... los encontró dormidos, porque sus ojos estaban cargados ...", los pobres Apóstoles tienen sueño y no pueden darle su compañía en tan terrible momento. Esta contemplación del abandono de Jesús en Getsemaní es tema de meditación recomendado para las Vigilias Eucarísticas propias del Sagrado Corazón de Jesús.