NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ] Texto de los Evangelios Concordados índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX
Nota 127
Pedro y Juan fueron corriendo. La narración es muy expresiva, Juan ("aquel otro discípulo") corre más que Pedro, evidentemente por su juventud, y mira pero no entra, hasta que Pedro llega al sepulcro. Entra Pedro y ve "los lienzos puestos", y dice el Evangelio: "... entonces entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: y vio y creyó ...".
¿Por que Juan vio y creyó?; ¿Qué es lo que vio, que no le hizo pensar que habían robado el cuerpo de Jesús, sino que había resucitado?: Juan vio y creyó, al ver la mortaja "desinflada" sobre el sepulcro.
De la película de Mel Gibson
El estudio de la Sábana Santa ha permitido comprender muy bien esta escena. La imagen de la mortaja de Jesús es probablemente de origen radiactivo. Es decir, si el resultado es fotográfico (Ver APENDICE 1: La Santa Sábana de Turín) se debe a que es consecuencia de una muy fuerte radiación luminosa o térmica (o ambas cosas) pero de duración infinitesimal. Tal debió ser el efecto de la Resurrección de Nuestro Señor. Por esto el cuerpo debió desaparecer del interior de la Sábana, doblada y envolviendo, sin deshacerla. Debió ser algo sí como un fogonazo.
Ya hemos visto cómo la Resurrección de Jesús fue acompañada de fenómenos extraordinarios, expresamente se habla de un terremoto. Lo que ocurre dentro del sepulcro es extraordinario también: Dios es Amo y Señor de las fuerzas naturales y puede permitir, o no, que se manifiesten y dejen señales de credibilidad a los que aceptamos su voluntad. Debe ser motivo de contemplación gozosa, el conocimiento de estas señales.