NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ]    Texto de los Evangelios Concordados    Índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX

Nota 46

    De la muerte de San Juan Bautista el Evangelio da una narración muy viva. Pero es que éste es un hecho muy notable, porque también lo describe el historiador Flavio Josefo, que además, aporta detalles de lugar y tiempo muy interesantes. Aunque sólo fuera por este pasaje, la confirmación histórica de Flavio Josefo debiera bastar a los reticentes, respecto a la autenticidad de los hechos narrados por los Evangelistas. Sería innecesario el discutido "testimonium flavianum" citado en la PRESENTACION.

      El hecho descrito sucedió en la Fortaleza de Maqueronte, en la orilla oriental del Mar Muerto, y en territorio de la Perea, dentro de los dominios de Herodes Antipas. Esta Fortaleza servía de Palacio a Herodes, cuando se encontraba en la zona, alejada de Galilea. Su construcción se debió, como tantas otras Fortalezas, a su padre Herodes el Grande.

      San Juan reprochaba a Herodes su adulterio con la mujer de su hermano. Es curioso observar, no obstante, que la animadversión la recibía el Precursor, principalmente de Herodías, la mujer. Herodes, al parecer, a pesar de haber apresado a San Juan, no quería su muerte. Dice San Marcos que le tenía por justo, aunque San Mateo más bien atribuye el respeto, a miedo por la gente que lo tenía por profeta. En todo caso, Herodes degüella al Bautista por instigación de Herodías. En el cuadro genealógico de la Casa de Herodes, se aprecian las circunstancias del parentesco.

                                                                          

      Flavio Josefo añade algunos detalles a la narración, entre ellos el nombre de la hija de Herodías: "En un viaje a Roma había conocido Herodes a la mujer de su hermano, Herodías, y tanto le gustó que le ofreció su mano. Herodías la aceptó, aportando al matrimonio una hija suya llamada Salomé". El Evangelio habla solamente de la hija de Herodías, pero no da su nombre. Lo que queda claro, según Flavio Josefo, es que la llamada Salomé, no era hija de Herodes Antipas.

      Ahora bien, lo que desde luego conviene separar de la verdad histórica, es la leyenda literaria de Oscar Wilde que llevada a la ópera e incluso al cine, ha creado un personaje que tergiversa y mancilla de forma perversa la verdadera personalidad de San Juan Bautista. La verdadera escena que narra el Evangelio, se refiere a una celebración en Maqueronte. San Juan estaba sin duda encarcelado allí y por esto la ejecución es tan inmediata. La princesa Salomé se supone era muy joven, casi una niña, y no hay ninguna razón para creer que la danza de que se habla fuera nada obsceno, sino más bien un acto de celebración. La verdadera maldad del hecho residirá por tanto en la actitud de Herodías.

      Los discípulos de Juan recogieron el cadáver y lo enterraron. Esta tumba se venera en Sebaste (la antigua Samaria) pero la cabeza cambió de lugar varias veces. En la actualidad, un trozo del cráneo del Bautista se conserva en la catedral francesa de Amiens, traída desde Constantinopla por los Cruzados.