.....Artículos..... .Textos 2026...Textos......INDEX
Actos de consagración al Sagrado Corazón de Jesús
Actus dedicationis humani generis Iesu Christo Regi
Plenaria indulgentia conceditur christifideli qui, in sollemnitate D.N. Iesu Christi Universorum Regis, actum dedicationis humani generis eidem Iesu Christo Regi (Iesu dulcissime, Redemptor) publice recitaverit; in aliis rerum adiunctis indulgentia erit partialis. [Concesión 27 del Enchiridion Indulgentiarum de 1986 y del de 1968; Concesión 2 del Enchiridion Indulgentiarum de 1999].
Iesu dulcissime, Redemptor humani generis, respice nos ante conspectum tuum humillime provolutos. Tui sumus, tui esse volumus; quo autem tibi coniuncti firmius esse possimus, en hodie sacratissimo Cordi tuo se quisque nostrum sponte dedicat. Te quidem multi novere nunquam; te, spretis mandatis tuis, multi repudiarunt. Miserere utrorumque, benignissime Iesu, atque ad sanctuum Cor tuum rape universos. Rex esto, Domine, nec fidelium tantum qui nullo tempore discessere a te, sed etiam prodigorum filiorum qui te reliquerunt: fac ut domum paternam cito repetant, ne miseria et fame pereant. Rex esto eorum, quos aut opinionum error deceptos habet, aut discordia separatos, eosque ad portum veritatis atque ad unitatem fidei revoca, ut brevi fiat unum ovile et unus pastor. Largire, Domine, Ecclesiae tuae securam cum incolumitate libertatem; largire cunctis gentibus tranquillitatem ordinis; perfice, ut ab utroque terrae vertice una resonet vox: Sit laus divino Cordi, per quod nobis parta salus: ipsi gloria et honor in saecula. Amen.
En la solemnidad de Cristo Rey (Enchiridion Indulgentiarum de 1999, concesión 2)
Se concede indulgencia plenaria al fiel cristiano que, en la solemnidad de nuestro Señor Jesucristo Rey, rece públicamente el acto de consagración del género humano a Jesucristo Rey; en cualquier otra circunstancia, la indulgencia será parcial.
Acto de consagración del género humano a Jesucristo Rey
Jesús dulcísimo, Redentor del género humano, míranos arrodillados humildemente en tu presencia. Tuyos somos y tuyos queremos ser; y para estar más firmemente unidos a ti, hoy cada uno de nosotros se consagra voluntariamente a tu Sagrado Corazón. Muchos nunca te han conocido; muchos te han rechazado, despreciando tus mandamientos. Compadécete de los unos y de los otros, benignísimo Jesús, y atráelos a todos a tu Sagrado Corazón. Reina, Señor, no sólo sobre los que nunca se han separado de ti, sino también sobre los hijos pródigos que te han abandonado; haz que vuelvan pronto a la casa paterna, para que no mueran de miseria y de hambre Reina sobre aquellos que están extraviados por el error o separados por la discordia, y haz que vuelvan al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que pronto no haya más que un solo rebaño y un solo pastor. Concede, Señor, a tu Iglesia una plena libertad y seguridad; concede a todo el mundo la tranquilidad en el orden; haz que desde un extremo al otro de la tierra no se oiga más que una sola voz: Alabado sea el Divino Corazón, por quien nos ha venido la salvación; a Él la gloria y el honor por los siglos. Amén.
Al fiel cristiano que rece piadosamente el
precedente acto de consagración del género humano a
Jesucristo Rey se le concede indulgencia parcial.
La indulgencia será
plenaria
si este acto se reza públicamente en
la solemnidad de nuestro Señor Jesucristo Rey.
[Concesión 2 del
Enchiridion
Indulgentiarum de 1999;
Concesión 27 del Enchiridion Indulgentiarum de 1986
y del de 1968].
CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS DE SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE
Yo me consagro al Sagrado Corazón de nuestro Señor Jesucristo, le entrego mi persona y mi vida, mis acciones, penas y sufrimientos, para no querer servirme de ninguna parte de mi ser sino para honrarle, amarle y glorificarle. Esta es mi voluntad irrevocable: ser todo de Él y hacerlo todo por su amor, renunciando de todo corazón a todo cuanto pueda disgustarle. Te tomo, pues, Corazón divino por el único objeto de mi amor, el protector de mi vida, la seguridad de mi salvación, el remedio de mi fragilidad y de mi inconstancia, reparador de todas las faltas de mi vida, y mi asilo en la hora de la muerte.
Sé, por tanto, Corazón bondadoso, mi justificación para con Dios Padre, y aleja de mi los rayos de su justa indignación. Corazón de amor, en ti pongo toda mi confianza, pues aunque todo lo temo de mi debilidad, todo lo espero de tu bondad. Consume, pues, en mí todo lo que pueda desagradarte o resistirte. Que Tu amor se imprima tan profundamente en mi corazón que no pueda jamás olvidarte, ni verme separada de ti. Te ruego encarecidamente, por tu bondad, que mi nombre esté escrito en ti, pues yo quiero construir toda mi dicha y mi gloria en vivir y morir como esclava tuya. Amen.
------------------------------------
Divino Corazón de Jesús, por medio del Corazón Inmaculado de María nos consagramos a ti y contigo nos ofrecemos al Padre con todas nuestras penas y alegrías, trabajos, oraciones y sufrimientos de nuestra vida, en reparación por nuestros pecados, para que venga a nosotros tu reino y por las intenciones que encomiendan el Papa y los obispos a la red Mundial de Oración del Papa.
-------------------------------------
Señor Jesucristo, Rey y Salvador nuestro, reunidos ante Ti, nos consagramos a tu Sagrado Corazón. Tú nos dijiste que eres el Camino la Verdad y la Vida. Queremos ofrecerte nuestro corazón para que lo hagas semejante al Tuyo. Guarda a nuestras familias y protégenos para que lleguemos un día a gozarr del Amor de tu Corazón eternamente. Amén.