NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ]    Texto de los Evangelios Concordados    Índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX

Nota 92

      La moneda utilizada para pagar los impuestos era una moneda específica de la Administración romana, y por tanto, aunque "de curso legal" no era de las habitualmente utilizada por los judíos. Recordemos, por ejemplo, que para los tributos y donativos al culto en el Templo, se utilizaban otras monedas, que no contenían efigies o inscripciones que pudieran parecer paganas (ver NOTA 21)

                                                                      

      La pretensión de los fariseos, al tentar a Jesús, era involucrarle en una cuestión política. En aquellos días, una secta activista estaba causando dificultades a la ocupación romana con golpes de mano y ataques al estilo de las guerrillas actuales, pero que entre la población judía promovían una especie de "objeción fiscal" eludiendo el pago del tributo. Se trata de los llamados zelotes.

      Al tratar de estos zelotes hay que hacer dos puntualizaciones. En primer lugar que a pesar del sobrenombre que se le atribuye al Apóstol Tomás, (punto 64; Lc 6, 15) ello no significa que fuera un componente de dicha secta. Zelote significa "hombre celoso" y se refiere naturalmente al celo religioso. Recordemos también que los apedreamientos (que eran ilegales) eran ejecutados asimismo por "hombres celosos" (Ver NOTA 69). En segundo lugar que a pesar de que el promotor de la mencionada secta era un tal Judas Galileo (de él habla Flavio Josefo), no tienen ninguna credibilidad las afirmaciones de algunos comentaristas que pretenden relacionarlo con el Apóstol Judas, que traicionó a Jesús.

      La tentación de los fariseos, al involucrar a Jesús en esta cuestión, pretendía enfrentarle a los judíos más fieles o si no a  las autoridades romanas o incluso a las judías sometidas a ellos. Por esto el enojo de Jesús: "¿Por qué me tentáis hipócritas?". Jesús nunca quiso que su predicación tuviera la menor significación política (a diferencia de los falsos Mesías), y siempre mostró respeto a la autoridad como tal.

      En su libro "El Misterio de Cristo" Juan Manuel Igartua escribe: "...Jesús reconoce en el poder ejercido, al menos legalmente, una autoridad dada por el mismo Dios. Dice en efecto a Pilato, cuando éste alega su poder judicial para condenarle a muerte: No tendrías este poder, si no te fuese dado desde arriba (Jn 19, 11). Parece claro que Jesús reconoce en el poder legal del Procurador romano una potestad dada desde arriba, es decir por su Padre. Es la doctrina que enseñará San Pablo a los romanos respecto a la autoridad: Todo poder viene de Dios, y el que resiste al poder, resiste a Dios (Rom 13, 1 - 7). Del mismo modo dirá (Jesús) a sus conciudadanos enseñando: en la Cátedra de Moisés se han sentado escribas y fariseos. Haced, pues, lo que os dicen, pero no hagáis lo que ellos hacen (Mt 23, 2 - 3) ..."