NOTAS [COMENTARIOS DE RAMÓN GELPÍ] Texto de los Evangelios Concordados Índice de los Evangelios Concordados . . .......Textos.....INDEX
Nota 120
La Virgen María está al pie de la Cruz. La tradición del Vía Crucis nos la ha presentado encontrándose con Jesús en plena Vía Dolorosa, nos consta además que, aunque es mencionada pocas veces en los evangelios, habitualmente acompañaba a Jesús, junto a las santas mujeres que constituían la "intendencia". (Ver NOTA 39). De esta mujeres, se cita aquí junto a María, a su "hermana". Esta hermana es en realidad hermana política de San José, es decir, lo que nosotros llamaríamos su cuñada, y es la madre de San Judas y esposa de Cleofás [hermano de San José]. También están María Magdalena y la Madre de Santiago (el menor) a la que se conoce por María de Alfeo [hermana de San José].
Para contrastar: Parentela de Jesús de Nazaret, según la beata Ana Catalina Emmerick
También está San Juan, que como de costumbre no se cita nominalmente a sí mismo. Este acto de encargar a María la maternidad de San Juan, y a San Juan el cuidado de María, todos los Santos Padres lo hacen extensivo a la humanidad entera, y así lo asume la Iglesia. En este fragmento de San Juan se encierra toda la devoción mariana de veinte siglos. Hemos oído en alguna predicación que Dios es Padre y Madre a la vez; seguramente no es ninguna incorrección, pero lo que sí sabemos que quiso Dios, es que su protección maternal estuviera depositada íntegramente en su Madre María Santísima. Así es la devoción mariana: María es nuestra Madre por mandato divino, y esto lo puede entender cualquier persona sin necesidad de estudiar teología.
"... y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa ..." San Juan se hizo cargo de la Virgen María, y dice la tradición que no abandonó Jerusalén. (Ver PRESENTACION) hasta el fallecimiento, "la Dormición", de María, que por su parte tutelaba maternalmente a la pequeña comunidad de cristianos. Ya se ha dicho en la NOTA 97 que junto al Cenáculo se venera dicha dormición, en una iglesia que destaca en lo alto de Sión.
Hay una tradición en Éfeso (Asia Menor, actualmente Turquía), que dice venerar la casa de San Juan cuando evangelizaba, y en la que residió la Virgen hasta su fallecimiento. No es imposible, pero merece mucha menor credibilidad que la tradición de Jerusalén, donde además de la Iglesia de la Dormición, también la comunidad Ortodoxa Griega venera una Iglesia subterránea cercana a Getsemaní, como la tumba de María.
[María Santísima en Éfeso La Dormición de la Virgen y su Asunción parece ser que dice que fueron en Éfeso la beata sor Ana Catalina Emmerick. La Venerable sor María Jesús de Ágreda dice que sucedieron en Jerusalén.]